Publicado originalmente el 23-08-2009 en: http://blogs.noticierodigital.com/arnal/?p=717
“Allí donde el totalitarismo posee un control absoluto sustituye a la propaganda con el adoctrinamiento y utiliza la violencia, no tanto para asustar al pueblo (esto se hace sólo en las fases iniciales, cuando todavía existe una oposición política) como para realizar constantemente sus doctrinas ideológicas y sus mentiras prácticas”. Esto lo escribió Hannah Arent cuando se preocupó en estudiar los sistemas de información, propaganda y educación de los regímenes soviéticos y alemanes de la época nazi. Seguido de esto da ejemplos de cómo para seguir en su programa de convertir a la ciudadanía en populacho –masa inerme, idiota y fanática que entrega su poder al hombre fuerte- los nazis aniquilan a los intelectuales polacos y Stalin reescribe la historia de la Revolución Rusa a base de destruir los antiguos libros y documentos, los autores y lectores de esa Revolución que no lo tuvo a él como principal protagonista. Nada tuviera que ver lo anterior con nuestro país a no ser por las últimas dos semanas. Y es que a pesar de todas las acciones pasadas llevadas a cabo por el gobierno, ninguna otra ha sido tan directamente direccionada a destruir con mentiras y falsas propagandas todo el sistema cultural venezolano. La promulgación de la nueva Ley Orgánica de Educación, la forma como se aprobó y sobre todo su contenido; la amenaza constante a los medios de comunicación y la violencia con la que se reprimió la marcha del sábado, relevan sospechas de que nos encontramos en un régimen con dirección al totalitarismo. Y esto sólo quedara en sospechas si no fuera porque en estos precisos momentos ya está montada una máquina de adoctrinamiento y de idiotización masiva.
Un artículo publicado recientemente por el diario VEA y reproducido por la gerencia de Asuntos Públicos de PDVSA contiene verdaderas frases impactantes: “Nosotros odiamos a las oligarquías con el odio que pregonaba Martí: la odiamos porque se opone a que instauremos la sociedad del amor, la odiamos porque luchamos contra el odio. Razón tenía el Ministro Ramírez cuando clamó su odio a las oligarquías: ese odio es el que sale de lo más puro del alma de los guerreros del amor (…) Nosotros compartimos el odio del Ministro, porque el odio de los revolucionarios es un odio guiado por profundos sentimientos de amor (…) Las fronteras no serán las geográficas, esas se borrarán. Las fronteras serán las de clases: nos guiará el odio a las oligarquías y el amor a los humildes”.
Pregunto: ¿Este es un mensaje destinado a mantener el equilibrio social? ¿Es un mensaje que va acorde con nuestras tradiciones culturales? Y, yéndonos a la verdadera atrocidad y delicadeza del asunto: ¿No es un mensaje doctrinario y violento, que incita al radicalismo y a la destrucción? ¿Se puede pensar acaso que este mensaje va hacia la tolerancia y la paz? Esta es sólo una muestra de lo que vendrá a continuación. Ha quedado en la discrecionalidad del gobierno decidir que mensajes son censurables y cuáles no, ha quedado en su potestad destruir la diversidad. Tiene el camino abierto a construir su doctrina, a celebrar el odio, la muerte, la violencia. Este es el principio del camino totalitario definitivo, no hay vuelta atrás, después de esta ley, de este artículo, todo lo que vendrá es oscuridad
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