Ha sido mayor mi sorpresa la interacción con ellos y con las clases de economía, no porque ellos demuestren dificultades para captar o similar conceptos, sino por descubrir en mi mismo que de verdad soy un economista. Entender todo en términos relativos; poner sobre la mesa siempre que las hipótesis que hacemos se construyen sobre un entorno y supuestos definidos, y que sin ellos nuestras conclusiones acerca del fenómeno social pueden ser inválidas; ver en cada decisión las posibles alternativas y restricciones y captar de inmediato el costo de oportunidad, son elementos que constituyen aquello que los libros de texto llaman "Pensar como Economistas"
Nos acercamos a nuestro primer parcial de la materia, y por más remordimiento de conciencia que me cause el hecho de ver a todos mis compañeros estudiando día y noche y yo no tanto, no puedo evitar estar tranquilo, porque en el fondo, lo que se está estudiando es cómo pensar como economista, y para mi fortuna, yo ya soy uno... Han pasado algunos meses desde que me gradué, y es primera vez que de verdad me siento como un legítimo profesional. Y siendo honestos, me siento mucho más satisfecho que el día que me entregaron mi título en el Aula Magna, porque esto para mi tiene mucho más valor que el reconocimiento social de haber cumplido con las exigencias mínimas para ser acreedor de un título universitario.
Acerca del ser economista les quiero compartir una reflexión:
El estudio de la economía no parece exigir ningún don especializado de un orden excepcionalmente superior. ¿No es... disciplina muy fácil comparada con las ramas superiores de la filosofía o la ciencia pura? Una disciplina fácil ¡En la que muy pocos sobresalen! La paradoja tal vez tenga su explicación en que el economista experto debe poseer una rara combinación de dones. Debe ser en cierta medida matemático, historiador, estadista, filósofo. Debe contemplar lo particular desde la óptica de lo general y considerar en un mismo razonamiento lo abstracto y lo concreto. Debe estudiar el presente a la luz del pasado pensando en el futuro. Ningún aspecto de la naturaleza del hombre o de sus instituciones debe quedarse al margen de su consideración. Debe ser simultáneamente decidido y desinteresado; tan distante e incorruptible como un artista y, sin embargo, a veces tan cercano al suelo como un político." John Maynard KeynesEsta frase de Keynes dice que hace a un economista ser considerado un Gran Economista. Yo seguiré trabajando para ser uno muy bueno!
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